Estresados

Un diario colectivo de personas estresadas que se buscan la vida para vivir algo más relajados

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El ¿fin? de las corridas de toros en Cataluña

En principio me alegra leer esta noticia. Va siendo hora de que se vaya acabando con esa abominación macabra y sanguinaria que son las corridas de toros.

Lo que no tengo tan claro es que la represión y la prohibición sean el mejor método para acabar con este drama. No hay más que ver cómo el franquismo creía haber aniquilados los nacionalismos regionales, y en cuanto se abrió un poco la mano volvieron a brotar con más fuerza que nunca. A veces la prohibición funciona como un vigorizador del morbo.

En mi opinión lo ideal sería que la gente de a pie fuera madurando, que su conciencia fuera despertando, y sencillamente diera la espalda a la mal llamada fiesta nacional. Cuando el público fuera desapareciendo las corridas dejarían de ser rentables, tanto en las plazas como en su repercusión mediática. Pero estamos en el país que estamos y aquí la libertad para hacer el bestia es sagrada (en muchos sentidos).

Y por favor, que no me salga ahora nadie con lo del arte. Es posible que haya un arte en el toreo, como habría un arte de esgrima en los duelos a muerte de los gladiadiores. Pero obviamente ningún hipotético arte justifica la tortura y el derramamiento de sangre.

Féiras em Portugal

2.160 kilómetros; 12 días; 3839 disparos; 4 hoteles; el TomTom Iberia que-sí-que-no-que-sí; de 16 a 42 ºC; un mar, un océano y tres estuarios; una vuelta del contador de la D80; Radio Rença rezando el rosario enterito de Santarém a Combira; demasiados peajes; algún contratiempo; boa noite, ¿pra jantar?; qué mal conducen los portugueses; qué bien conversan los portugueses; disfrazados de turistas con sombrero Decachlon a juego; claro que vamos mal, ya te he dicho que por ahí no era; ponte que te fote; cero toallas; empurra, empurra; ¿pero es que en este pueblo sólo hay iglesias?; ¿te has puesto la tirita?; las cinco y todo cerrado; guau, sólo por esto ya ha merecido la pena venir; la he cagado, me parece que lo que me he pedido va a ser hígado frito; la Jurado desgarrando “no debía de quererte” por la radio a 15 km de la frontera; ¿paramos en ésta?; a saber lo que habrá estado enredando Zapatero; ¿todavía vamos por Arahal?; tras-ochenta-metros-ha-llegado-a-su-destino.

Y de botín de guerra, alguna foto como ésta:

Firma contra la lapidación de Sakineh Mohammadi

He estado de viaje y he seguido de refilón el caso de Sakineh Mohammadi, acusada de adulterio (me da igual si es con razón o no), que fue condenada “sólo” a recibir 100 latigazos. Después de ejecutada la sentencia, un tribunal la volvió a revisar … para empeorarla. Fue sentenciada a ser asesinada mediante lapidación, en nombre de unos pretendidos valores morales y religiosos.

Me parece increíble que esto siga ocurriendo en pleno S.XXI, y encima los países del -mal llamado- mundo civilizado en que vivimos sigan mirando para otro lado y haciendo transacciones comerciales con países como Irán.

No es mucho lo que podemos hacer, aparte de darle repercusión al caso, con la esperanza de que el escándalo internacional acabe por ponerle las orejas rojas a algún jerifalte en Irán. Pero por intentarlo que no quede.

Amnistía Internacional ha abierto esta página para firmar la adhesión a una declaración que posteriormente será formalmente remitida al Presidente.

Yo ya he puesto mi firma, ¿y tú?

¡Ganamos a la Naranja Mecánica Asesina!

Ahora podemos ver el vídeo de la patada asesina de De Jong a Xavi Alonso de otra forma, porque durante el partido daba una gana de salir al césped a decirle dos cositas al holandés…

España – Holanda

¿Por qué verlo si el resultado está más que claro?

Sé que está desfasado, pero como cuando el pulpo hizo su pronóstico yo estaba cómo él (en remojo permanente), pues…

Ke$ha

Como últimamente estresados.com está del color de las fresas de Haddhar :) vamos a poner algo para alegrar la vida/reirnos. Primero el vídeo más famoso de Ke$ha, Tik Tok, que la verdad sea dicha es una canción de las que me gusta escuchar. ¡Dentro vídeo!

La misma canción en la intro de los Simpson:

Y de postre, una parodia de Key of Awesome:

Ni Yoda aunque el mismísimo pidiése me lo, cambiaríalo

¡Gracias, no pero!

Lo que hay que ver, los Rebeldes promocionando las armas del Imperio. Me pregunto cuánto habrá cobrado Yoda por venderse al Reverso Tenebroso…

Cosas que hacer durante un partido de la selección en el mundial

Por ejemplo: aprobar por la vía del decreto-ley una reforma laboral, no pactada, demandada desde hace años por el mundo empresarial en la misma medida que es rechazada por los trabajadores, que probablemente beneficiará a las empresas pero dudosamente va a crear empleo, que además autoimpone una nueva obligación económica para el gobierno al subvencionar parte del despido, cuando las instituciones financieras internacionales han decidido al estado español un recorte adicional en el gasto público de otros 8.000 millones de euros, y que muchos nos tememos de dónde van a salir (otra vez).

Y además hacerlo con tal habilidad oportunista que al día siguiente todas las portadas de los periódicos estén acaparadas por la incapacidad de 11 tíos pelúos con ropa de colorines para colar una bola de cuero por un rectángulo de 3 palos enfrentándose a otros 11 tíos pelúos en teoría mucho menos capaces.

Y luego nos quejamos de que los políticos no representan al pueblo…

Strawberry fields forever

Strawberry fields forever

Carta de una funcionaria de Granada a Carlos Herrera

Es una carta larga, pero mi sentimiento coincide con ella en el 90 % de su contenido.

Carta de una funcionaria de Granada a Carlos Herrera

Estimado Carlos.

Mis motivos para escucharte cada mañana no han sido otros que el placer de escuchar una información imparcial, coherente y objetiva, cualidades indispensables en el oficio de periodista pero que en pocos medios de comunicación españoles, y ahora creo que en ninguno, es fácil encontrar.

He disfrutado también muchísimo de tus grandes dotes de comunicador y, sinceramente, me he divertido bastante oyéndote.

Y por eso lo siento mucho.

Siento mucho haber tenido que ver al final tu faceta más humana desde el punto de vista negativo. Ver como la imparcialidad, la coherencia y la objetividad han ido abandonando tus opiniones a medida que el tema de la crisis económica avanza. He soportado día tras día ver que, primero, lanzabas indirectas para que se “metiera mano” (lo siento, no se me ocurre ahora mismo una forma más correcta de decirlo) de una vez a los empleados públicos. Y, después, desde hace unos días, comprobar la satisfacción que te causa el hecho de que por fin el Gobierno haya adoptado esta medida que, entre otras, recorta el gasto público.

Querría hacer un inciso aquí. Parece que hay muchas personas que sólo pensáis en el gasto que ocasionamos a vuestros (nuestros también, no lo olvides), bolsillos. Olvidáis y os reís de la “PRODUCCIÓN” pública que es la que justifica este gasto. Es que ni pensáis en ella. No estoy hablando de
altos cargos puestos a dedo que estropean más que arreglan y que no se irán, no lo dudes, sino de los “curritos” que como en cualquier empresa trabajamos nuestras treinta y siete horas y media semanales, en muchas ocasiones en condiciones más que complicadas porque no contamos con los medios suficientes para poder estar a la altura de lo que se nos responsabiliza. Atendiendo a público cabreado e impaciente, cuidando y formando a vuestros hijos, responsabilizándonos de la salud de pacientes a los que tenemos que ver en tiempo record, manteniendo y limpiando los espacios en los que vivís,  protegiendo vuestra seguridad…. En fin….

Igual tú no has necesitado de estos servicios porque puedes pagar medios privados: gestores, colegios, clínicas, médicos, seguridad, etc…., pero te aseguro que gran parte de la población, entre la que me encuentro, los necesitamos porque nuestro sueldo, los privilegiados que lo tenemos, no da para más. De los que no lo tienen, ni te hablo.

En fin, te he escuchado defender esta medida y….bueno, es tu opinión como la de muchas personas. Injusta, indicadora de un desconocimiento total de la labor que realizamos (¿cómo la vas a conocer si, como te decía, poco tendrás que usarla?) y, por lo que a mí respecta, triste. Es de MI TRABAJO, del que hablas. El que crees que hay que remunerar menos. El que infravaloras en definitiva.

Pero en fin, he seguido escuchándote a pesar de todo porque no hacías más que manifestar eso, una opinión. Pero hoy voy a dejar de hacerlo. Hoy he comprobado que te has vuelto parcial, incoherente y subjetivo. Y ya no me parece interesante oírte.

Ahora que el Gobierno ha dejado de mirarme y te mira a ti, que entiendo te cuentas entre las afortunadas personas que ganan más de 80.000 euros al año, te sientes indignado. Ves los “peros” de dejar a los ciudadanos con menos dinero que gastar y te parece que esa medida es injusta y poco útil, peor aún, que puede ser devastadora para los mercados.

Ya. ¿Para qué mercados? ¿Para las grandes firmas como Loewe? ¿Para la casa Mercedes? ¿Para el hotel Alfonso XIII? ¿Para restaurantes como Zalacaín o La Broche? Te aseguro que los que ganáis más de ochenta mil euros al año (declarados) no vais, por la subida de un punto o dos más en el IRPF a dejar de gastar en ellos. Ni lo van a notar, te lo aseguro. Ese mercado no se va a ver resentido. Y si no podéis vosotros, cosa que dudo, ya seguirán acudiendo a él los que no declaran las fortunas que ganan. Siempre ha sido así. A estas grandes empresas, nunca les fallan sus clientes.

Las tiendecitas de barrio, el bar que hay debajo de casa, los restaurantes normalitos, los hoteles de dos y tres estrellas, las gamas bajas de vehículos…. ese mercado que es el al que podemos acceder la mayoría de
los españoles y del que viven otros tantos, como no es frecuentado por las personas que ganan más de 80.000 euros al año, igual sí que se ve afectado.

Tiendo a pensar, por la parte que me toca, que el recorte de sueldo de los empleados públicos, que sin ningún pudor ni conocimiento defiendes, sí que le va a hacer daño. Sí que le va a hacer daño la congelación de las pensiones. Llegamos a fin de mes justitos, así es que el dinero que nos quiten ahora, lo tendremos que quitar de nuestro consumo en estos establecimientos/empresas. A este recorte, por cierto, tenemos que añadir la subida del IVA y de la energía eléctrica, de las que tampoco nos libramos.

Así es que los mil/mil quinientos euros que ganamos la mayoría de nosotros, una vez que nos apliquen el recorte salarial, como podrás comprender a poco que sumes, se nos irá en pagar la hipoteca/alquiler, la comida, el agua, la luz…. y poco más nos quedará para el consumo.

Carlos, todos podemos traernos al trabajo el desayuno de casa, no hay mucho problema. También podemos aguantar con los zapatos y la ropa del año pasado, tomarnos en casa la cervecita con nuestros amigos, comer con ellos también en casa en lugar de ir a un restaurante de vez en cuando y “aguantar” el
coche un poco más. El problema será para el dueño del bar que vivía de servir desayunos a esa “panda de vagos” que somos los empleados públicos.

Para el dueño de un pequeño comercio de ropa o calzado, del restaurante sencillito, del hotel familiar, del supermercado de barrio, del concesionario que vende coches de ocasión…. Y para sus empleados. Este
sector de mercado lo tendrá realmente bastante más difícil para sobrevivir que el de Loewe, Zalacaín, el hotel Alfonso XIII o la Mercedes. Y, como te comentaba, a éste mercado es al que accedemos la mayoría de los españoles.

Sin ninguna duda al menos, los funcionarios, como nos llamas a todos, y los pensionistas.

Mira, te voy a mostrar lo que entiendo yo por solidaridad, por responsabilidad, por coherencia y por justicia.

Yo no tengo ningún problema en apretarme el cinturón (si es que esto, como dudo, puede solucionar algo), para que con este dinero se puedan pagar subsidios de desempleo, gastos sociales y disminuir el déficit del Estado.

Para que podamos salir de esta situación caótica en la que la coyuntura mundial y la vergonzosa ineptitud de nuestra clase política (de todos los signos) nos han metido. Creo que es absolutamente necesario, justo y razonable. Pero hay dos aspectos que me harían sentirme más conforme y más tranquila.

Uno de ellos sería que de este esfuerzo que se nos exige a los pensionistas y empleados públicos no se escape nadie en este país. Que contribuyamos TODOS y TODOS arrimemos el hombro. Ricos y menos ricos. Empleados públicos y PRIVADOS. Todos los trabajadores y los dueños de grandes fortunas. No os pongáis a temblar los que ganáis más, que vosotros lo vais a notar relativamente poco.

El segundo aspecto que me haría no plantearme siquiera sentirme molesta con este recorte es que una vez que esta situación pase, que pasará como todas las crisis, se nos devolviera a TODOS también el poder adquisitivo que teníamos antes de padecerla. Que no sólo lo privado se beneficie de las épocas de bonanza mientras que a nosotros se nos mantiene, incluso yendo el país bien, en la misma situación económica que en los momentos de “urgencia social”. Que cuando pasen esos momentos, se nos restituya a la situación que teníamos antes de la crisis como a todo hijo de vecino. No pretendería más.

Con estas dos condiciones, entrego gustosamente mi dinero para contribuir a que nuestro país no se desmorone del todo. Para ayudar al que ahora mismo tiene la desgracia de estar en paro y a sus familias. Lo entrego con los ojos cerrados. Por solidaridad, por responsabilidad y porque lo considero justo.

Pero tú y yo sabemos que no va a ser así. Que nunca ha sucedido así.

Carlos, todo lo que de justo tiene que yo tenga que contribuir al arreglo de esto, lo tiene de injusto el hecho de que no seamos todos los que lo hagamos. Que tenga que seguir contribuyendo a esto aún cuando “esto”, haya pasado. ¿Me puedes dar una sóla razón para que no se toque a grandes sueldos que no han sido recortados; a las grandes fortunas? ¿Me la puedes dar para que las subidas salariales que se nos aplican después de las “crisis” se hagan en un porcentaje muy inferior al de la subida del IPC del año que
toque y sobre sueldos congelados (ahora, reducidos) durante sabe Dios cuántos años esta vez?.

Esto no es demagogia. Es la realidad pura y dura. Creo que objetiva, imparcial y coherente. Como eras tú antes de ver peligrar un poco de lo mucho que tienes.

Si quieres, te puedo dar un consejo acerca de cómo pasar el mal rato de ver horrorizado que ahora te puede tocar a ti: Sencillamente, aprieta los dientes y aguanta. Es la medicina que tomamos nosotros, los
“funcionarios”,como nos llamas. Y ahí vamos, tirando “palante”. Trabajando exactamente igual, con la misma responsabilidad, que cuando ganábamos más. Asumiendo por añadidura el trabajo de los compañeros a los que no se sustituirá por la crisis. Otro inciso: no querría pensar que ahora te estás cuestionando la calidad del trabajo de PROFESIONALES de la medicina, de la enseñanza, de la gestión, de la investigación, de la seguridad….. no querría pensar que la ancestral imagen del “funcionario” de manguito vago, poco formado e inútil, aún está en tu mente. No puedes ser tan….limitado. Y, a todo esto, no todos somos funcionarios, te rogaría que nos denominaras bien si quieres generalizar. Te informo de que la designación exacta es: Empleado Público.

Algunos de nosotros tampoco tenemos la estabilidad en el empleo que tanto se envidia y que, al parecer justifica todo lo que se nos diga o haga. Hay muchos contratados laborales a los que también se les aplica, por cierto, la bajada de retribuciones y que también pueden ser despedidos cualquier día.

Y aquí acabo. Sé que esta carta no la vas a leer en tu programa, por su extensión y por su contenido. No importa, sólo quiero que la leas tú (de darle difusión, ya me encargaré yo misma) y que pienses un poquito, si te dignas, en lo que te cuenta esta humilde ex-”fósfora” tuya. Y que, si es posible, dejes de amargarles las mañanas a los TRABAJADORES públicos, aunque me temo que probablemente esta carta tenga el efecto contrario si tienes la soberbia que, no sé por qué, ahora te presupongo. Será por lo que me has cabreado y ojalá me equivoque.

Un saludo y que Dios nos pille confesados. A TODOS, Carlos.

Concha.